Ojos de Gato

¡Cuántos recuerdos!

Julio 7, 2008 · 2 comentarios

Hay veces en las que como a todas las personas que tienen Internet en casa, ya no sé ni qué hacer en el Web mientras estoy conectado. Cuando pasa eso, la mayoría de veces me da por leer artículos de la Wikipedia sin ton ni son. Y de todos los temas. En otras ocasiones, busco blogs que me interesen para agregarlos al Google Reader. Y en otras ocasiones, como a todos, me da simplemente por vagar por aquí y por allá haciendo búsquedas en el Google y el YouTube del primer tema que se me viene a la cabeza. Hoy ha sido una de ésas ocasiones.

En una investigación que comenzó con la sabana africana, se desvió a los leones, divagó al Rey León y que después fue debrayando y debrayando hasta llegar a definiciones de Software Libre y la GNU GPL (¿no es maravilloso el Internet, donde puedes empezar buscando algo y terminar con otra cosa completamente distinta y que no tiene nada que ver con la primera?), terminé en la página del Internet Archive.

Para los que andéis un poco perdidos en esto, debo aclarar que el Internet Archive es un sitio que guarda “fotos” de las páginas Web en varios momentos de su “vida”, y crea una base de datos enorme, donde podemos ver como era, por ejemplo, el sitio de Microsoft hace diez años.

Pues bien, estando allá, me puse a escribir direcciones de muchos lugares y sólo por probar, escribí la URL de una Web que visitaba hace mucho, referente a cierta serie japonesa que estaba de moda para mí en aquél entonces. Pues si, tenía un archivo de alguna páginas. Nuevamente, sólo por probar, extendí mi búsqueda para ver si había algún snapshot del foro que se había creado en ésos tiempos. Pues… ¡vaya! Sí que estaba. No todo el foro en sí. Únicamente la primera portada y la segunda del tal, pero eso bastó para que se me activara el switch de memorias y comenzara a acordarme de lo que viví allí.

Las personas que conocí. Los temas absurdos de los que ‘hablamos’. Las ideas idiotas que se nos ocurrieron (¿un espacio MSN dedicado a las sandías? En serio, estábamos tarados locos por allá XD). Vamos, que ver nuevamente ésa portada me trajo un buen momento de recuerdos. El foro en cuestión murió hace mucho, y los intentos que hicimos algunos integrantes por ‘revivirlo’ fueron infructuosos, pero queda como una hermosa memoria por que se puede decir que allí comenzó mi verdadero interés por los servicios que la Web podía ofrecerme.

En fin, que me acordé de muchas cosas.

Nota: Si alguien de aquél foro se pasea por acá, ni intentes buscar el tal grupo MSN de las sandías, por que parece que ya no está.
Nota 2: Si alguien de aquél foro lee esto de pura casualidad, comenta algo, ¿no?

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ZSNES y el sonido en GNU/Linux

Junio 29, 2008 · 4 comentarios

El SNES ha sido siempre una de mis consolas de videojuego favoritas. No obstante, nunca pude conseguir varios juegos que me gustaron mucho en su tiempo. Afortunadamente, gracias a la computadora y un emulador, es posible jugar ésos juegos sin necesitar la consola real.

Desde que usaba Windows, el programa ZSNES ha sido mi preferido para hacerlo. Cuando migré a GNU/Linux supuse que no habría versión para éste sistema y ya me había resignado a ello. Agraciadamente, el programa sí que está disponible y funciona muy bien, debo decir. Cuando lo instalé en Fedora no tuve problemas para usarlo. Pero hoy, en Debian, me dí cuenta de que a pesar de que el programa estaba bien instalado y no parecía haber algún problema aparente, no me daba sonido. Los juegos no se escuchaban en absoluto.

Verifiqué configuración aquí y allá. Y después me puse a googlear alguna respuesta. Algunas personas recomendaban bajar la resolución de la ventana, y otras usar OSS en vez de ALSA. No me funcionó ninguna de esas recomendaciones. Seguí buscando y di con la solución.

El problema, al parecer está en el archivo de configuración del emulador que se encuentra en /home/user/.zsnes. Allí se encuentra el archivo zsnesl.cfg, el cual hay que editar para que funcione el sonido. Al abrirlo (se puede hacer sin estar como root, puesto que el fichero en cuestión está en nuestro Home) hay que buscar el apartado que se refiere al sonido (’Sound’). El inicio del apartado luce así:

; —-
; — Sound –
; —-

; libAO driver to use. Use zsnes –help to see valid list.
; However “auto” (to automatically pick best one), and “sdl” should
; always be available.
libAoDriver=”auto”

Aquí, entonces, hay que cambiar la línea que no está comentada (la que no tiene punto y coma), es decir, la que dice libAoDriver. Como ven, el valor que tiene es auto (así era en el caso del mío). Hay que cambiar ése auto por sdl, con lo que le diremos al emulador que use ALSA en vez de intentar buscar automáticamente un controlador adecuado. Debe entonces de quedar así:

; —-
; — Sound –
; —-

; libAO driver to use. Use zsnes –help to see valid list.
; However “auto” (to automatically pick best one), and “sdl” should
; always be available.
libAoDriver=”sdl

Guardamos el archivo y lo cerramos. Abrimos ZSNES y en teoría debe funcionar. Si no lo hace, hay que asegurarse de tener instalada la librería libsdl1.2.debian-alsa (supongo que lo de ‘debian’ varía según la distribución usada, pero no tengo manera de comprobarlo).

Y pues eso es todo. A mí me funcionó y ahora ya tengo sonido en el emulador. Así que a recordar mis viejos tiempos con el Super Mario World =3.

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Un pequeño cambio de estilo

Junio 25, 2008 · No hay comentarios

Tenía planeado escribir en esta entrada algo mucho más ‘inteligente’. No obstante, dada la hora no se me ocurrió nada más original que este mensaje de “aviso”.

Y pues eso. Hice un cambio de estilo al blog y nada más. Nada realmente para emocionarse.

Espero que para mañana si se me ocurra algo interesante que poner.

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Es algo curioso [La conspiración de las botellitas]

Junio 21, 2008 · 2 comentarios

Hace un momento estaba checando mis dashboards en WordPress, cuando noté algo cuando menos curioso.

Como sabrán (cosa que dudo), antes de éste Ojos de Gato, abrí otro blog acá mismo, de nombre A Través de la Ventana, el cual pretendía convertir en un espacio dedicado al Software Libre, noticias y la Web en general. Como podréis daros cuenta si visitáis dicho sitio, tal idea nunca cuajó, gracias a mi incompetencia poca habilidad para investigar y crear contenido de calidad.

Sólo contó 20 entradas y después lo dejé para pasarme a éste. Supuse que desde entonces nadie lo visitaría. Más hoy me doy cuenta de que una de las entradas más absurdas que se me han ocurrido es una de las más vistas. No digo comentadas, por que sólo tuvo un comentario y un trackback, pero en el contador aparece como la entrada más vista de ése blog, con cerca de 200 vistas. La verdad, se me hace deveras ridículo, pero supongo que ‘alguien’ encontrará útil (o frustrante) llegar a tal entrada. Pongo el contenido completo de ella a continuación (lo dicho: una de las entradas más absurdas que se me han ocurrido):

La conspiración de las botellitas

DanupHoy andaba caminando pensando en la inmortalidad del cangrejo, cuando de repente al pasar por una tienda se me antojó no sé por qué, un DanUp (yogurt para beber).

Pues nada, cuando ya estaba por terminármelo, me dí cuenta que en el fondo del envase aún quedaba un chorrito de líquido el cual, obviamente quise terminar. Pero curioso: por más que volteara la botellita y la agitara, el reverencial traguito no salía.Y es que este tipo de botellitas tienen una forma en los bordes de la boquilla tan particulares que no me dejaron terminar correctamente el producto que compré.Entonces me puse a debrayar acerca de que no era la única vez que me pasaba. Igual ocurre con los envases de Frutsi, con los de Pau-Pau y con muchos más. Quién sabe por qué los fabricantes de estos móndrigos envases los hacen así, de forma que sea imposible acabarte la bebida. Supongo que por estrategia comercial.
Pero el DanUp estuvo rico X-)

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Ven a chucu chucu wá… LMAO

Junio 21, 2008 · 8 comentarios

Tiempo para un entrada absurda.

Es un comercial que pasa acá en México sobre una pastilla anticonceptiva. Como podrán darse cuenta, la canción es apoteósica XD.

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Video y el gestor de composición de Metacity

Junio 21, 2008 · 4 comentarios

Creo que a estas alturas ya no es un secreto que Metacity, el gestor de ventanas de Gnome, puede manejar lo que se conoce como ‘composición’. Es decir, esos efectos llamados “eye candy”. Ya saben: sombras, transparecias, etc.

Pero para los que todavía anden un poco perdidos, es muy fácil probar esta característica. Sólo abren el editor de configuración de Gnome (gconf-editor) y buscan la clave /apps/metacity/general. Y activan la opción de compositing_manager. ¡Y vualá! Sombritas, algunas transparencias y cosillas así se activarán. No hay que esperar algo como Compiz, pero se ve bien.

No obstante, hoy me dí cuenta de algo. Si quiero reproducir un vídeo en Totem o MPlayer con el compositing activado no se ve nada. De hecho, sólo moviendo la ventana se ve el vídeo, pero no me voy a poner a mover la ventana en lo que dura el vídeo, ¿verdad?

De momento no he encontrado alguna solución, y de momento he desactivado el gestor de composición. Lo raro es que tengo idea de que antes sí que podía mantenerlo activo y ver vídeos, pero ya no me acuerdo bien. Si no, tendré que cambiar de gráfica.

Lástima, me gustaba como se veía.

Actualizo:

He encontrado el problema que impedía que los vídeos se vieran con el gestor de composición de Metacity activo. Eso ocurre cuando se usan las librerías GStreamer (por ejemplo, con el paquete totem-gstreamer). Pero si se cambia a las librerías de Xine (p. ej.: totem-xine) no ocurre. Mi solución fue desinstalar el totem-gstreamer y sólo dejar el totem-xine. No he checado si con MPlayer u otros funciona, pero de momento, es lo único que quería.

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Un problema lleva a otro

Junio 20, 2008 · 3 comentarios

Antier, mientras estaba pensando en la inmortalidad del cangrejo (como casi siempre), recordé que tenía que hacer un trabajo para entregar. Abro el OpenOffice Writer y me dispongo a hacerlo. Todo normal, hasta que llega el momento de cambiar el formato.

Clico en la lista de fuentes y me doy cuenta de algo muy raro: no aparecen todas las que tengo instaladas. De hecho, no aparece ni la mitad. Mosqueado, verifico que el sistema todavía las reconozca. Abro las preferencias de apariencia de Gnome, sección tipografía y sí, allí están todas. Entonces, ¿que pasa?

Quise saber si sólo era del OpenOffice o de otras aplicaciones, así que instalé el AbiWord y me di cuenta de que igual, no aparecen todas. Ya muy mosqueado, me puse a investigar el por qué. Mensajes sobre como instalar las fuentes en Linux, como regenerar la caché para que el sistema las reconozca, etc. etc.

Nada. Vamos, que después de un buen de intentos, el sistema seguía igual. Me cansé, y lo dejé para ayer.

Entonces, me puse a trastearle al sistema a ver si ’saltaba la liebre’.  Copié nuevamente los archivos de fuente a /usr/share/fonts y nada. Los copié entonces a /usr/share/fonts/truetype y nada. A /usr/share/fonts/truetype/openoffice y no. Y por último a /usr/lib/openoffice/share/fonts/truetype y adivinen qué: noup. Eso ya me estaba cabreando.

Busqué por aquí y por allá y me encontré ésta página, que si bien no me resolvió el problema, me dio pistas de como arreglarlo. Al hacer lo de la parte del programa spadmin, me dí cuenta de algo curioso: no me aparecían listadas las fuentes en el cuadro de agregar. Probé todas las carpetas donde las había copiado y en una de ellas me mostró… un archivo. Bueno, íbamos progresando ^__^. ¿Qué tenía de diferente ése archivo del resto que estaba en la misma carpeta? Fijándome bien, lo descubrí: tenía la extensión de archivo, es decir *.ttf. Y los demás no.

Revisé entonces un antiguo backup de Windows que tenía por allí y saqué los archivos de fuente que tenía y que todavía tenían su extensión. Borré todas las copias que había hecho en las carpetas y copié los del backup. Luego, hice un…

fc-cache -f -v

como root para regenerar el caché de fuentes y por si las dudas, reinicié la computadora…

¡Y alé! No me cargó el GDM (XD). Sólo me mostró un mensaje con un botón de ‘Aceptar’, aunque de hecho, esto sólo lo pude suponer, por que tanto mensaje como botón, estaban escritos con sólo cuadros. Para entonces, ya no sabía si reír o… reír. Y es que a enojarme no le ví mucho sentido, por que al fin, quien cometió la tarugada fui yo.

Vamos, que al parecer, por borrar las demás copias de las fuentes, se desgració algo en el GDM. Afortunadamente, pude iniciar las X y entrar gráficamente. Con eso copié un duplicado del conjunto de fuentes anteriores (no las del backup, de Windows, si no las del backup de Debian) nuevamente a /usr/share/fonts y otra vez recargué la caché. Reinicié nuevamente y ¡vualá! Sin problemas.

Abrí el OpenOffice, y ¡yeah! También solucioné el problema. Todas las fuentes salen y son reconocidas. Igualmente por el AbiWord.

Esta vez, vaya que me hizo sudar el Pingüino, me cae.

Pero eso sí, uno aprende… un montón. (Aunque no tengo idea si lo que hice es ‘recomendable’, ya que ahora muchas de las fuentes que tengo están duplicadas, pero los programas no listan los duplicados, así que supongo que mientras funcione…).

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